Matt Damon era un actor poco conocido en Hollywood cuando fue elegido por Steven Spielberg para dar vida a uno de los personajes más importantes de 'Salvar al soldado Ryan'. Su fama creció antes de que la película empezara a rodarse, pero estuvo atento a un consejo de Tom Hanks. El reparto estaba repleto de actores jóvenes, pero Hanks era el líder. Recordaba en The New York Times la gran lección que aprendió de Hanks durante una pausa en el rodaje: 'Todos los jóvenes actores estábamos sentados allí con Tom entre toma y toma y él dijo: todos vosotros estáis a una película de convertiros en la estrella de cine más grande del mundo. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que vuestro cartero está a una película de convertirse en la estrella de cine más grande del mundo'. Damon siempre ha tenido en mente este consejo, incluso cuando su carrera despegó. La película se convirtió en la cinta bélica más taquillera de la historia, un honor que mantuvo durante 16 años. Los caminos de Damon y Hanks no han vuelto a cruzarse en ninguna película desde entonces, pero es evidente que su trabajo en 'Salvar al soldado Ryan' dejó una huella imborrable en Damon.