Denzel Washington, en 2001, ejerció su poder para cambiar el final de la película 'Training Day', uno de los roles más emblemáticos de su carrera. La primera lectura del guion le dejó un sabor agridulce debido a que parecía dejar la puerta abierta a una continuación. Washington había evitado hacer secuelas y no quería que su personaje tuviera un final que no fuera justo. Le pidió al director que su personaje muriera de la peor manera para evitar una posible secuela. El cambio dio como resultado una de las escenas más épicas de su filmografía. Aunque 'Training Day' no tuvo secuela en ese momento, en 2017 se estrenó una versión televisiva y se rumorea una precuela. La película original se estrenó en 2001 y el actor improvisó muchas veces durante la filmación, especialmente en el final.