En 1969, Eon Productions buscaba un nuevo James Bond después de que Sean Connery dejara el papel. Un vendedor de autos llamado Lazenby se coló en un casting y logró convencer a los productores con su apariencia y confianza. Aunque no tenía experiencia como actor, Lazenby fue contratado para interpretar a Bond en la película 'Al servicio secreto de Su Majestad'. Lazenby había comprado un traje similar al de Connery y se había cortado el pelo de la misma manera para parecerse a él. Incluso presentó un currículum inventado para impresionar a los productores. Aunque inicialmente no tenía experiencia como actor, Lazenby logró convencer al director Peter Hunt de que podía interpretar el papel. Hunt decidió continuar con el rodaje y no tomar las películas demasiado en serio. Lazenby solo interpretó a Bond en una película, aunque había firmado un contrato para siete entregas. La historia de Lazenby es una de las más insólitas en la historia de James Bond.