Quentin Tarantino consideró dirigir una película sobre Luke Cage después del éxito de Reservoir Dogs en 1992. El productor Ed Pressman poseía los derechos del personaje y Tarantino quería hacer una adaptación que respetara el tono setentero del cómic, con un aire de cine urbano y violento. Tenía en mente al actor Laurence Fishburne para interpretar al héroe de Harlem, aunque algunos preferían a Wesley Snipes. La trama habría explorado la historia de Carl Lucas, un hombre encarcelado injustamente que obtiene poderes de fuerza y resistencia. Tarantino planeaba darle un enfoque adulto con diálogos afilados y un trasfondo social que conectara con la tradición del blaxploitation. El proyecto nunca se concretó debido a desacuerdos sobre el casting y la decisión de Tarantino de concentrarse en Pulp Fiction, que se estrenó en 1994. La idea de un Luke Cage dirigido por Tarantino sigue siendo un ejercicio fascinante de historia contrafactual del cine.