Atari, liderada por Nolan Bushnell, se enfrentaba a un problema en los primeros años de la industria del videojuego: los distribuidores de máquinas recreativas exigían contratos de exclusividad. Para solucionar esto, Bushnell y su socio Joe Keenan fundaron Kee Games en 1973, una empresa que se presentaba como competidora directa de Atari, pero en realidad era una subsidiaria secreta. Kee Games se promocionaba como una compañía independiente y lanzó títulos como Elimination y Tank, que se convirtieron en éxitos. La estrategia funcionó y los distribuidores que no podían trabajar con Atari firmaron contratos con Kee. En 1974, Kee Games desarrolló Tank, un juego de combate entre vehículos que se convirtió en un fenómeno en los salones recreativos. El éxito de Tank ayudó a Atari a superar una crisis financiera y consolidó la reputación de Kee como competidor legítimo. En 1976, Warner Communications adquirió Atari y decidió cerrar la división de Kee Games en 1978. La historia de Kee Games se recuerda como una de las jugadas empresariales más ingeniosas y surrealistas de la industria del videojuego.