Drew Struzan, considerado el mejor ilustrador de la historia de Hollywood, creó el póster más esperado de Star Wars: La Amenaza Fantasma. Struzan ya había trabajado con directores como Spielberg, Richard Donner y Robert Zemeckis, y George Lucas lo consideraba el único artista digno de coleccionar desde la Segunda Guerra Mundial. El proceso creativo de Struzan combina lápiz, aerógrafo y pintura acrílica, logrando un acabado fotorrealista con alma. En el póster de La Amenaza Fantasma, cada trazo está cargado de intención, con el rostro de Anakin niño proyectando la sombra de Darth Vader. Struzan construye la narrativa visual, situando a los personajes en una atmósfera emocional que anticipa el drama, la aventura y el conflicto. El maestro de la ilustración no se limita a retratar personajes, sino que los sitúa en una experiencia sensorial cálida, épica y profundamente simbólica. El tamaño de la ilustración original y el espacio de trabajo de Struzan también se revelan en el proceso de creación. A pesar de que la película dividió opiniones, el póster de Struzan sigue siendo uno de los más recordados de la franquicia, un broche dorado para el milenio Hollywoodiense que Struzan cerró sin utilizar ayudas digitales como el Photoshop.