En 1951, MGM decidió poner fin a la saga de películas de Lassie y, para ahorrar el sueldo de Rudd Weatherwax, dueño y entrenador del perro, aceptaron que se quedase con la marca registrada de Lassie. Weatherwax sabía que podía seguir explotando el personaje en presentaciones de ferias y convenciones. En 1954, se estrenó la serie de televisión 'Lassie', que se convirtió en un éxito y marcó la vida de millones de espectadores. La serie aguantó en antena casi 20 años y Weatherwax recuperó con creces la cantidad de 10.000 dólares que había invertido en el episodio piloto. MGM reclamó la propiedad de Lassie, pero el contrato de Weatherwax no dejaba lugar a dudas. El negocio de Lassie se quedó en la familia y su hijo Bob y su nieto Bob Jr. continuaron explotando la marca. En 1989, se estrenó la serie 'La nueva Lassie', en la que Bob Weatherwax impuso condiciones para mantener la credibilidad del personaje. Todo esto se debió a que un estudio de Hollywood se quiso ahorrar un sueldo de menos de 20.000 dólares.