La saga espacial Mass Effect, desarrollada por BioWare, casi se llamó SFX, una abreviatura de Science Fiction X. Durante las primeras etapas de su desarrollo, el estudio se refería al proyecto con este título provisional. Sin embargo, se consideró demasiado genérico y plano para un juego que aspiraba a marcar un antes y un después en la ciencia ficción. Casey Hudson, uno de los principales responsables del proyecto, reconoció que varios miembros del equipo no querían descartarlo, pero existía el temor de que fuera demasiado plano y que ya existía una revista llamada SFX, lo que complicaba las cosas en términos legales. De una lista de unas diez propuestas, Mass Effect fue el nombre que terminó imponiéndose a las demás. A BioWare le encantó porque hacía referencia a la energía oscura que en el juego servía para impulsar gran parte de la tecnología, pero sobre todo porque tenía más peso y era algo único y diferente. El equipo supo que había dado con el nombre correcto cuando nadie lo rechazó. Hudson afirmó que 'era un nombre que no odiábamos', y desde luego acabó siendo una decisión que ha hecho historia. La saga Mass Effect ha sido un éxito y ha generado varias secuelas y spin-offs, incluyendo Mass Effect: Andromeda.