En 1985, la película 'Oz, un mundo fantástico' se encontraba en problemas debido a que la productora Walt Disney Pictures decidió despedir al director y guionista Walter Murch. George Lucas, quien ya era un reconocido director en Hollywood tras el éxito de 'Star Wars', se enteró del despido y decidió intervenir. Viajó desde Japón hasta Londres y se presentó en las oficinas de Disney, convenciéndolos de que dejaran que Murch continuara con su visión. Murch quería una versión de Oz más madura y sombría, inspirada en los libros originales de L. Frank Baum, mientras que Disney se temía que fuera demasiado siniestro para el público infantil. Al final, la película se terminó rodando y se estrenó, aunque no fue un triunfo de taquilla. Con los años, se ha convertido en una película de culto. La intervención de Lucas fue clave para que Murch pudiera continuar con su proyecto, y demostró su compromiso con la libertad creativa de los directores. La película se rodó en 1985 y se estrenó con un tono más oscuro de lo que Disney había esperado.