Arc Raiders, un juego de disparos de Embark Studios, no cuenta con un mercado interno ni intercambio de objetos, pero ya existe un mercado negro mediante páginas como Gameflip. Los jugadores pueden vender objetos y servicios, como células de bastión por 5,29 euros, engranajes oxidados por 7,94 euros, y materiales para mejorar la Refinería a Nivel 2-3 por 95,34 euros. El plano del arma Vulcano se vende por 114,76 euros. Esto no sería ilegal si se tratara de un intercambio de objetos y servicios dentro del juego, pero la legalidad se ve afectada cuando se involucra dinero real. Las compañías llevan años luchando contra estas prácticas, que afectan al progreso y las economías de los videojuegos. El juego ha generado un mercado negro donde los jugadores pueden comprar y vender objetos y servicios, lo que ha llevado a una economía paralela dentro del juego.