La actriz Alexandra Jiménez interpreta a la madre de Nico, un adolescente que sufre acoso escolar debido al trabajo de sus padres en una funeraria. La familia Muértimer es peculiar, con velatorios en el salón y un cementerio en el patio trasero. La madre reconoce que son padres nefastos, más centrados en su relación que en atender a su hijo. La llegada de una chica francesa de intercambio cambia la situación, ya que se alía con Nico y juntos descubren un cadáver y un botín de joyas que desaparece. La película combina misterio, ternura y humor, y celebra la reivindicación de lo diferente. Alexandra Jiménez destaca la dificultad de interpretar un personaje episódico y elogia el trabajo de los jóvenes actores. La película se sostiene gracias a la química entre los actores y la naturalidad con la que abordan temas como la muerte y la diferencia.