Un ciclista francés, Sofiane Sehili, fue arrestado en el Lejano Oriente ruso por cruzar ilegalmente la frontera mientras intentaba batir un récord mundial al cruzar Eurasia en el menor tiempo posible. Sehili había comenzado su ruta en Lisboa y debía terminar en la ciudad rusa de Vladivostok. En poco más de 60 días, había cruzado 17 países y recorrido cerca de 17.000 kilómetros. Fue detenido en la región de Primorie, a orillas del mar de Japón, y se le impuso una medida de prisión preventiva hasta el 4 de octubre. Las autoridades rusas informaron que Sehili se encontraba en una celda luminosa y equipada con todo lo necesario, y que su esposa había sido informada de su estado. Sehili ya había cruzado la frontera rusa desde Georgia para posteriormente entrar en Kazajistán.