El equipo del PSG, dirigido por Luis Enrique, logró remontar un marcador de 0-2 en los últimos 10 minutos del partido contra el Tottenham, para luego igualar el marcador en 2-2. La igualdad persistió después de los 90 minutos, por lo que el partido se decidió mediante tiros penales. En la tanda de penaltis, el PSG se impuso por 4-3 después de que Vitinha fallara el primer penal. Esta victoria significó un importante logro para el equipo de Luis Enrique, demostrando su capacidad para remontar desventajas y mantener la calma bajo presión. El partido fue intenso y emocionante, con ambos equipos mostrando un gran nivel de habilidad y determinación. La remontada del PSG en los últimos minutos del partido y su posterior victoria en los penaltis dejaron a los aficionados al borde de sus asientos, y marcaron un punto de inflexión importante en la competición.