El problema de Flick no es táctico, sino la ausencia de un líder como Íñigo Martínez, quien mandaba y ordenaba la defensa adelantada de forma perfecta y sincronizada. Los centrales actuales son buenos, pero no están preparados para tirar el fuera de juego como lo hacía Íñigo Martínez. La voz de Íñigo Martínez era suficiente para salir y dejar en fuera de juego a cualquier rival. Flick ve que la cosa ha cambiado notablemente con la llegada de Kylian Mbappé, quien está desatado este año y puede hacer un auténtico estropicio con su velocidad. La ausencia de un líder como Íñigo Martínez es lo que le pasa a Flick. La defensa adelantada de Flick depende de la capacidad de sus centrales para anticipar y reaccionar rápidamente, pero sin un líder como Íñigo Martínez, esta tarea se vuelve más complicada. La velocidad de Kylian Mbappé es un factor clave en este sentido, ya que puede dejar atrás a los defensores con facilidad. En resumen, la ausencia de un líder como Íñigo Martínez es el principal problema de Flick, y no una cuestión táctica. La capacidad de Íñigo Martínez para ordenar y mandar la defensa adelantada es algo que Flick echa de menos, y que no puede ser reemplazado fácilmente por otros jugadores. La situación se vuelve más complicada con la presencia de Kylian Mbappé, quien puede aprovechar la falta de liderazgo en la defensa de Flick para hacer daño.