El Juvenil B del Real Madrid se ha clasificado para semifinales del Mundial de Clubes juvenil tras imponerse por 2-0 a River Plate en un encuentro marcado por la excesiva dureza del equipo argentino. El partido se disputó en las localidades cordobesas de Lucena y Montilla. El conjunto blanco logró la victoria, pero el partido estuvo marcado por las constantes agresiones de su rival, que terminó con tres futbolistas expulsados y apenas ocho jugadores sobre el césped. La primera acción polémica llegó en el minuto 21, cuando un jugador argentino propinó una patada en la cabeza sin balón a un rival. Bryan Bugarín firmó el tanto más bello del choque con un magistral lanzamiento de falta desde la frontal en el minuto 67, que se coló directamente en la escuadra, para sellar el pase a la siguiente ronda. El encuentro concluyó con una tangana en el centro del campo, cuando varios jugadores de River Plate increparon al árbitro en protesta por sus decisiones.