Los Países Bajos han emitido una orden de expulsión para los 180 aficionados del Nápoles detenidos en el centro de Eindhoven, horas antes del encuentro de Champions que enfrentará esta noche al club italiano con el PSV en el Philips Stadion. El dispositivo de seguridad se activó debido a los vínculos entre grupos ultras de ambos equipos y sus alianzas con otras aficiones europeas. La operación policial se llevó a cabo con el objetivo de prevenir posibles disturbios, aunque finalmente no se registraron enfrentamientos ni incidentes violentos. Los seguidores napolitanos fueron interceptados en la zona de Fuutlaan, en las inmediaciones del centro de la ciudad. Un portavoz de la policía de Eindhoven describió al grupo como 'numeroso' y con un 'ambiente peculiar'. La policía explicó en la red social X que los hinchas fueron arrestados por incumplir la ordenanza municipal que regula las concentraciones públicas. Posteriormente, fueron trasladados en autobuses a la comisaría de Mathildelaan. Algunos de ellos no disponían de entradas para el partido. El alcalde de Eindhoven, Jeroen Dijsselbloem, había declarado previamente una zona de seguridad de alto riesgo con motivo del encuentro. Además de los arrestos entre los aficionados del Nápoles, la policía local informó de la detención de cuatro seguidores del PSV en otros puntos de Eindhoven.