El estadio Santiago Bernabéu se ha convertido en un lugar insoportablemente caluroso, con temperaturas que alcanzan los 42-44 grados durante los partidos, a pesar de que la temperatura exterior sea de 30 grados. El techo retráctil, que podría proporcionar algo de alivio, siempre está cerrado durante los partidos. Los asistentes al palco de honor reciben abanicos, pero el resto de los espectadores deben soportar el calor. La falta de aire acondicionado en las zonas no VIP es un problema grave. A pesar de las quejas, no se han tomado medidas para abordar el problema. El partido entre el Madrid y el Espanyol se jugó en un ambiente extremadamente caluroso, lo que hizo que el juego fuera plano. Los goles de Militao y Mbappé fueron los únicos momentos destacados del partido. La situación es inhumana y puede tener consecuencias graves para la salud de los espectadores.