El Barcelona tiene un problema con su defensa esta temporada, demostrado en el Clásico ante el Real Madrid. La retaguardia es más frágil que en el curso pasado y no es fiable. Hansi Flick y su cuerpo técnico son conscientes del problema, pero no han podido arreglarlo. El sistema del equipo es arriesgado y la presión global es clave para no sufrir tanto. La defensa ha fallado en la colocación y la concentración, como se vio en el gol de Mbappé. El Barcelona echa en falta a Iñigo Martínez, que fue el líder de la zaga hasta agosto. El entrenador alemán busca consolidar la pareja Pau-Eric, pero todavía no han dado la solidez deseada. Los laterales, Jules Koundé y Alejandro Balde, no pasan por su mejor momento. El Barcelona ha dejado la portería a cero en solo tres ocasiones y recibe una media de 1,2 goles por partido. En total, le han rematado 90 veces a portería, una media de nueve por partido.