El US Open de tenis en Nueva York está experimentando una asistencia récord, con más de un millón de espectadores y beneficios de 277,4 millones de dólares en 2024. Sin embargo, los precios de las entradas están aumentando constantemente, lo que hace que sea inaccesible para muchos neoyorquinos. Las entradas más baratas, los pases de grounds, cuestan alrededor de 150 dólares en los primeros días del torneo, mientras que un asiento en la parte más alta del estadio principal puede costar hasta 450 dólares. La reventa de entradas es un problema significativo, con revendedores que compran entradas al instante y las venden a precios inflados. El tenista Carlos Alcaraz ha comentado que el tenis es un negocio y que los precios altos son una realidad. La organización del torneo ha extendido su duración un día más y ha creado eventos especiales, pero no ha tomado medidas concretas para frenar la reventa de entradas.