Luis Enrique, entrenador del París Saint-Germain, mantiene un estado físico sorprendente a sus 55 años gracias a su disciplina de entrenamiento. Comienza cada jornada con un café seleccionado al detalle y sigue con comidas equilibradas, ricas en verduras y productos naturales. Recibe masajes y tratamientos de los fisioterapeutas del club y frecuenta el gimnasio con regularidad. El ciclismo es otra de sus grandes pasiones, lo practica antes y después de los entrenamientos como una forma de desconexión mental. A pesar de su férrea disciplina, se concede pequeños placeres, como disfrutar de una buena botella de vino después de los partidos. En septiembre, sufrió una fractura de clavícula durante uno de sus recorridos en bicicleta. Luis Enrique firmó una temporada histórica al frente del París Saint-Germain, conquistando el primer triplete de la historia del club, un logro que repite en su carrera personal, ya que lo había conseguido con el Barcelona en 2015.