Los estadios españoles buscan generar ingresos adicionales debido a la competencia con la Premier League y los clubes-estado. El Real Madrid ha invertido 1.347 millones en el nuevo Santiago Bernabéu para aumentar sus ingresos, mientras que el Barça planea generar 247 millones anuales con su nuevo estadio. El Roig Arena, un pabellón multiusos en Valencia, ha sido construido por Juan Roig con un costo de 280 millones y ya tiene un largo listado de eventos confirmados. Los clubes españoles necesitan encontrar nuevas fuentes de ingresos para competir con los clubes extranjeros, ya que 19 partidos de Liga al año no son suficientes para pagar los salarios de los jugadores. El Nottingham Forest puede pagar salarios que Sevilla o Valencia no se pueden permitir, y los clubes saudíes ofrecen contratos que hacen parecer pobres a los jeques del Golfo. La solución es exprimir el estadio hasta la última gota con conciertos, bodas, tours, restaurantes, concursos de hamburguesas, lo que sea.