El ciclismo español se encuentra en una situación convulsa tras el anuncio de la UCI sobre la suspensión provisional de Oier Lazkano. La UCI detectó anomalías altamente probables de proceder de un método o sustancia prohibida en su pasaporte biológico, que recoge los valores hematológicos de cada corredor a lo largo de los años. Lazkano, que militó en el Movistar Team desde 2020 hasta 2024 y este año había fichado por Red Bull-BORA, fue apartado de inmediato por su equipo. La suspensión implica que no podrá volver a competir hasta que se aclare el caso. El pasaporte biológico busca detectar el dopaje de forma indirecta, vigilando las variaciones del perfil hematológico o endocrino del deportista. En el caso de Lazkano, el panel de expertos de Lausana concluyó que es altamente probable que se haya utilizado una sustancia o método prohibido. El proceso ahora entra en una fase lenta y compleja, y si no logra convencer al panel, podría enfrentarse a una sanción de entre dos y cuatro años. Su última carrera fue la París-Roubaix, el pasado 13 de abril, donde cruzó la meta en el puesto 117. Desde entonces, no volvió a competir.