LaLiga está a punto de jugar un partido oficial en Estados Unidos, específicamente el Villarreal-Barcelona del 20 de diciembre en Miami. Esto se debe a que los derechos televisivos en España han alcanzado su límite y LaLiga busca crecer en el mercado estadounidense, que ofrece más de 60 millones de hispanos interesados en el fútbol y un alto poder adquisitivo. Un partido en Miami puede generar 50 millones de euros directos, frente a los 5 millones que generaría en el estadio de La Cerámica. LaLiga lleva años con presencia física en Estados Unidos y este movimiento es un paso lógico para seguir creciendo. El Barça es una marca global que mueve grandes audiencias, mientras que el Villarreal es un equipo atractivo pero manejable. El presidente del Villarreal ha prometido viajes gratis a Miami para los socios que quieran asistir. Esto puede ser el comienzo de una nueva era para LaLiga y el fútbol europeo, que busca expandirse en el mercado global.