Imogen Simmonds, una triatleta suiza, ha sido absuelta de dopaje después de demostrar que su positivo en ligandrol se debió a una contaminación inadvertida a través del contacto íntimo con su pareja. La ITA ha anunciado la resolución de su caso, permitiéndole volver a competir de inmediato. Simmonds había obtenido un resultado adverso en un control antidopaje antes de participar en el Campeonato del Mundo Ironman de Taupo en Nueva Zelanda el 8 de diciembre de 2024. La deportista había mantenido su inocencia y explicó que se había contaminado al mantener relaciones íntimas con su pareja, quien había estado ingiriendo ligandrol para mejorar su físico. Después de ocho meses, la ITA ha confirmado que Simmonds es inocente y no tuvo culpa ni negligencia. La triatleta ha celebrado el veredicto y ha expresado su alivio después de una pesadilla de nueve meses. Simmonds ocupaba la séptima posición en el ránking PTO y puede competir de inmediato.