El Real Madrid tenía claro que no iban a pasar por alto las provocaciones del Barcelona, especialmente después de las declaraciones de Lamine Yamal, que acusaba al Madrid de 'robar y quejarse'. Esto generó una gran tensión en el vestuario madridista, que ya había marcado en rojo el partido. La tensión se disparó en el Clásico, con un enfrentamiento entre Carvajal y Lamine Yamal, y posteriormente con la participación de otros jugadores como Courtois y Vinicius. Lamine se convirtió en el enemigo número uno del Real Madrid, con apenas ocho Clásicos jugados. El Bernabéu también se unió a la hostilidad hacia el azulgrana, con pitadas ensordecedoras cada vez que tocaba la pelota. El vestuario del Madrid no iba a mirar hacia otro lado tras la declaración de 'guerra' de Lamine, y los jugadores reflejaron esto en el césped. Jude Bellingham subió una foto a su perfil de Instagram con un mensaje claro: 'Talk is cheap'. El partido terminó con una tangana masiva, incluyendo a la Policía, y con Lamine en el epicentro del terremoto.