El fartlek es una técnica de entrenamiento que combina momentos de esfuerzo rápido con otros más tranquilos, jugando con el ritmo, el terreno y las sensaciones. Se basa en variar el ritmo dentro de una misma carrera continua, sin seguir un tiempo exacto o distancias fijas. Esto permite improvisar y adaptarse a diferentes intensidades, lo que trabaja tanto la resistencia aeróbica como los picos de velocidad. El fartlek es utilizado por corredores de élite para mejorar su capacidad cardiovascular, eficiencia al respirar y tolerancia al esfuerzo intenso. Para comenzar, se recomienda un calentamiento suave de 5-10 minutos, seguido de tramos de mayor esfuerzo de 30-60 segundos, alternados con recuperación ligera. El fartlek es beneficioso para quienes empiezan, ya que los hace más fuertes y rápidos sin quemarse mental o físicamente. El VO₂ máx también tiende a mejorar con esta práctica.