Fernando Alonso partirá undécimo en el Gran Premio de Azerbaiyán. Tras una complicada jornada de viernes, el asturiano exprimió al máximo su AMR25 y se metió de forma sorprendente en la Q2, aunque en medio del caos, con una multitud de banderas rojas, no pudo pasar a la última ronda clasificatoria. Alonso señaló que el viernes las sensaciones eran mucho peores que este sábado y que la Q1 era su límite, así que estar undécimo es una sorpresa positiva. El circuito presentó condiciones difíciles con seis banderas rojas por accidentes y un viento constante que cambia, lo que hace que cada vuelta sea una lotería. Alonso espera que mañana sea lo mismo y que puedan mantener sus posiciones al límite de los puntos. La clasificación fue caótica, con muchas interrupciones y banderas rojas, lo que hizo que no todos los pilotos pudieran hacer vueltas buenas en el momento adecuado. Alonso reconoció que tuvieron acierto y suerte al intentar aprovechar las oportunidades. El sabor de boca es amargo porque en la Q2 solo pudo dar una vuelta, la última, y piensa que podría haber ganado media décima en algún lugar.