El Real Madrid derrotó al Barcelona en un partido de alto voltaje, con un marcador final de 2-1. El equipo blanco se sacudió algunos de sus demonios y jugó más y mejor que el Barça, que se mantuvo gracias a sus medios, Fermín, Pedri y De Jong. La BMV, con la B por delante por el despliegue de Bellingham, fue clave en el partido. El Madrid se quedó con el Clásico, que remató en tangana, encendido por las vísperas. Xabi Alonso sabía que El Clásico le medía más que cualquier otro partido y apostó por una alineación que blindó el medio con Camavinga. El equipo de Flick, asolado por las lesiones, no sorprendió y el inicio fue frenético. El Madrid sufrió por la falta de aire, pero confiaba en la contra definitiva. El Barça hizo lo que le permitía su banquillo, pero sin generar llegadas claras. El partido llegó vivo al tramo decisivo y el Madrid se impuso. Pedri fue expulsado por doble amarilla y el Barça se quedó con diez jugadores. El Madrid ganó el partido y se quedó con los tres puntos.