Alexander Isak, delantero del Newcastle, se ha declarado en huelga debido a una promesa incumplida por la anterior copropietaria del club, Amanda Staveley, de renovar su contrato con un aumento salarial significativo. El jugador no quiere entrenar con el equipo y no estará disponible para el partido inaugural de la Premier League. El Newcastle solo le dejará salir por una millonada, al menos 150 millones de euros. El Liverpool es el principal candidato a pagar dicho monto, pero tras invertir más de 300M€ en el mercado estival, no puede lanzarse a por su fichaje así como así. Isak gana 140.000 libras semanales y no ha sido sancionado con una multa económica por parte del club hasta el fin de semana pasado. El Newcastle sigue pagándole su salario y se mantienen firmes en su idea de retener a Isak, incluso sin jugar, si no llega una oferta que se ajuste a sus pretensiones económicas.