Gonzalo García, único titular habitual de los dos encuentros de septiembre, fue la referencia ofensiva de un conjunto sólido en balón parado y rápido en las transiciones. Su gol de cabeza tras un centro de Álex Jiménez confirmó su capacidad para definir en el área pequeña y liderar a un equipo en pleno proceso de renovación. España Sub-21 dominó de inicio a fin, controlando el esférico y generando ocasiones claras. Gonzalo sumó minutos de calidad, combinando movilidad, presencia física y definición, y dejó detalles que invitan a Xabi Alonso a reconsiderar su participación en los próximos partidos del Real Madrid. Con su primer gol con la Sub-21, Gonzalo no solo consolidó su estatus como líder de esta nueva hornada, sino que también envió un aviso al cuerpo técnico del primer equipo: está preparado para asumir más protagonismo y competir por minutos importantes en el Real Madrid. La nueva generación de La Rojita mostró carácter y cohesión incluso con un equipo plagado de debutantes.