Agustín Tapia y Fede Chingotto, dos jugadores que normalmente compiten entre sí, decidieron unir fuerzas para las finales de la Pro Padel League y lograron un pleno de victorias, llevándose el título para el Miami Padel Club. En la categoría femenina, Ari Sánchez y Andrea Ustero dieron la sorpresa al eliminar a las favoritas Gemma Triay y Delfi Brea en semifinales y luego ganar el título. El equipo New York Atlantics se coronó como campeón de la temporada, con 40 puntos, apenas dos más que los subcampeones San Diego Stingrays. La dupla Tapia y Chingotto jugó con el número uno y el número tres, codo con codo, en busca de la gloria para su equipo. La final se jugó en Nueva York y Tapia y Chingotto se enfrentaron a Bergamini y Bautista, ganando por 7-6 y 6-3. En la categoría femenina, Sánchez y Ustero se enfrentaron a Vero Virseda y Claudia Jensen en la final, ganando por 6-2 y 7-5.