Europa ha ganado la Ryder Cup por 15-13, después de una intensa batalla contra Estados Unidos en Nueva York. El equipo europeo, liderado por Luke Donald, logró retener el título gracias a la destacada actuación de jugadores como Shane Lowry, quien consiguió el punto decisivo. La lesión de Viktor Hovland y la remontada de Bryson DeChambeau fueron algunos de los momentos clave del torneo. La victoria de Europa es su quinta conquista en suelo americano y confirma la tendencia de una mayor competitividad en la Ryder Cup en el siglo XXI. El equipo estadounidense, a pesar de su esfuerzo, no pudo superar la ventaja europea. La Ryder Cup ha demostrado ser un evento emocionante y lleno de giros inesperados.