El Real Madrid ha obtenido una victoria en los despachos de Bruselas, donde la Comisión Europea ha decidido que el convenio de regularización de 2011 con el Ayuntamiento de Madrid no constituye ayuda de Estado. Esto significa que el club no recibió un trato de favor y que la compensación pactada en 2011 fue la forma más beneficiosa para el Ayuntamiento. El origen del conflicto se remonta a finales de los años 90, cuando el club blanco negoció con el Ayuntamiento la cesión de terrenos para compensar la expropiación urbanística. En 2013, la Comisión abrió un expediente y en 2016 lo resolvió condenando al club por ayuda estatal indebida de 18,4 millones de euros. Sin embargo, el Tribunal General de la Unión Europea anuló la decisión en 2019, argumentando que la transacción era legal y sujeta a precio de mercado. Ahora, la Comisión ha corregido su postura y solicitado al Ayuntamiento que restituya los fondos de forma inmediata. El Real Madrid solicitará la devolución de los 20,3 millones de euros ingresados al Ayuntamiento en 2016, más los intereses de demora que procedan. Esta victoria trasciende lo económico y es un espaldarazo a su modelo de gestión. El club ha demostrado ser capaz de defenderse con rigor jurídico en las más altas instancias europeas.