El Real Madrid perdió 1-0 ante el Liverpool en Anfield. El equipo de Xabi Alonso intentó controlar el juego, pero el Liverpool impuso su presión y empujó al Madrid hacia su área. Thibaut Courtois realizó intervenciones decisivas, pero el castigo llegó al minuto 61 cuando Szoboszlai ejecutó una falta lateral y Mac Allister empujó el balón dentro del área. La reacción del Madrid fue mínima, con Rodrygo entrando al minuto 68, pero sin relevancia. Vinícius se diluyó entre los defensas y Bellingham perdió influencia. Courtois mantuvo la esperanza con una actuación sobresaliente, pero no bastó. El Liverpool ganó con un gol de Mac Allister y el Madrid se quedó con la sensación de haberse quedado corto en todos los aspectos. El equipo careció de soluciones y cada intento terminó en pérdidas, imprecisiones o balones fáciles para Mamardashvili. El partido reflejó a un Real Madrid plano, previsible y frágil en las áreas.