Miguel Ángel Russo, entrenador del Boca Juniors, falleció a los 69 años después de una larga lucha contra el cáncer de próstata. El argentino había estado ausente del banquillo desde el 21 de septiembre debido a recaídas en su enfermedad, diagnosticada en 2017. A pesar de superar inicialmente el cáncer, Russo volvió a recaer en los últimos meses y fue hospitalizado por última vez el 3 de septiembre. Su amor por el fútbol lo llevó a resistirse a dejar su cargo como entrenador de Boca. El equipo había emitido un comunicado sobre su salud el martes, y al día siguiente se confirmó su fallecimiento. Russo dedicó más de cuatro décadas a los banquillos y fue una figura clave en la historia de Boca Juniors, conquistando la Copa Libertadores de 2007 con Juan Román Riquelme. También entrenó a otros equipos como Vélez Sarsfield, Rosario Central y Estudiantes de La Plata. Jugadores como Ángel di María y la selección argentina expresaron sus condolencias. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, destacó la grandeza y humildad de Russo, quien dejó una huella en el fútbol argentino.