El Barcelona enfrenta dificultades económicas debido a la mala gestión de los 222 millones de euros recibidos por la venta de Neymar. Las operaciones de Dembélé, Coutinho y Griezmann, así como las renovaciones al alza, especialmente la de Messi, han contribuido al deterioro de las finanzas del club. La pandemia también ha tenido un impacto negativo, con una caída en la recaudación de estadio y un aplazamiento de pagos a jugadores por valor de 389 millones de euros. El club ha activado líneas de crédito con Goldman Sachs y ha vendido activos, como el 25% de sus derechos de televisión, para generar ingresos a corto plazo. Sin embargo, esto ha significado perder ingresos a largo plazo. El experto en economía del fútbol, Chris Weatherspoon, destaca que el club tiene un grave problema con su enorme deuda, de 1.450 millones de euros, y que la clave para aumentar recursos y devolver créditos pasa por cumplir con la previsión de ingresos con el estadio terminado. El Barcelona espera generar 250 millones de euros más con el estadio abierto.