Los trabajos de renovación del Camp Nou están en su recta final, pero el Ayuntamiento no otorgará la licencia de primera ocupación para la fase 1A debido a problemas de seguridad. El club debe solucionar deficiencias como evacuaciones insuficientes, accesos estrechos y señalización inadecuada. La primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, enfatizó que la licencia no se concederá hasta que se garanticen todas las medidas de seguridad. El Estadi Lluís Companys es la alternativa más viable para el partido contra el PSG el 1 de octubre. La vicepresidenta institucional del Barça, Elena Fort, admitió que el retorno al Camp Nou podría retrasarse hasta el 18 de octubre. El Ayuntamiento no ha establecido un plazo específico para las correcciones, pero prometió una nueva inspección una vez que las empresas constructoras realicen los ajustes. El club enfrenta la presión de cumplir con estos requisitos antes de cualquier reapertura. La capacidad para la fase 1A es de 27.000 espectadores.