La ciudad fantasma de Pyramiden fue el escenario del final del segundo Desafío Santalucia. Cinco expedicionarios, Bernardo, Merche, Amelia, Jesús y Esther, llegaron a Pyramiden tras 14 días de trekking, kayak y navegación. La expedición partió desde Longyearbyen y llegó a Pyramiden en una lancha en 50 minutos. El conductor de la lancha, Oliver, les advirtió que solo podrían estar una hora en Pyramiden debido a la tormenta y los vientos de 20 nudos. Los expedicionarios relataron la dureza del trekking por el glaciar Nordenskiold y la emoción de haber superado el desafío. La vuelta en la lancha fue complicada debido a las olas y los vientos, y los periodistas que acompañaban a la expedición se vieron obligados a soportar un viaje de dos horas de tensión y odisea. La expedición demostró que la longevidad activa y positiva permite cumplir sueños a edades entre 65 y 70 años.