A nueve meses del inicio del Mundial, Estados Unidos enfrenta un debate sobre la seguridad del país para albergar el evento. La FIFA y Gianni Infantino han sido cuestionados sobre la seguridad de jugadores y aficionados. En este contexto, Cristiano Ronaldo podría ser un factor clave para mejorar la percepción del Mundial en Estados Unidos. El portugués lleva más de una década sin jugar en suelo norteamericano, pero se negocia un amistoso entre Portugal y Estados Unidos en marzo, lo que supondría su regreso. Ronaldo es la persona más seguida en redes sociales y su presencia atrae multitudes y activa contratos publicitarios. Su figura podría desviar la conversación de la violencia y la política hacia el espectáculo futbolístico y el negocio. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y su sintonía con Infantino convierten al Mundial en un escaparate cargado de simbolismo. La presencia de Ronaldo podría ser un golpe maestro para la FIFA, cambiando la narrativa del Mundial y blindando su imagen. El portugués ha marcado 46 goles en 52 encuentros en la temporada 24/25 y sigue siendo una estrella global.