Fernando Alonso abandonó la carrera en el GP de Italia después de que se rompió la suspensión de su Aston Martin en la vuelta 26. Había comenzado bien la carrera, manteniendo la octava posición que consiguió en la clasificación del sábado. Sin embargo, justo después de salir de boxes, el Aston Martin falló. Alonso volvió al garaje con poca velocidad y se confirmó que el coche había sufrido un fallo en la suspensión. El piloto asturiano había mostrado pesimismo después de la clasificación, declarando que iría cayendo durante la carrera. La suspensión del coche se rompió después de una parada en boxes, lo que obligó a Alonso a retirarse. El incidente ocurrió en la vuelta 26, cuando Alonso estaba en la octava posición. El equipo de Aston Martin confirmó que el fallo fue en la suspensión del coche.