Cada verano, turistas británicos y alemanes que viajan a Mallorca protagonizan una guerra de toallas para lograr los mejores sitios en las piscinas de los hoteles. Esta práctica lleva a los huéspedes a levantarse a las seis de la mañana. Una psicóloga especializada en viajes, Barbara Horvatits-Ebner, ha explicado que lo que lleva a esta guerra de toallas es el miedo a quedarse sin nada o a no encajar. La experta ha expresado que muchos actúan por el deseo de evitar el fracaso, y eso les da seguridad. Además, hay una cierta pretensión de marcar territorio para asegurarse de volver al mismo sitio al día siguiente. La psicóloga ha dado esta explicación en declaraciones al sitio web alemán especializado en turismo Reisereporter.