Una familia finlandesa alquiló una casa de campo donde aún se encontraba un grupo de jóvenes que había estado de vacaciones la semana anterior. Un joven desconocido, completamente borracho, irrumpió en la cabaña y se dirigió a la sauna, donde tuvo un accidente y se hizo sus necesidades en los pantalones. La familia intentó aclarar la situación y el joven se lavó en la sauna, aunque inicialmente no se quitó los pantalones. Después de lavarse, el joven se dio cuenta de que la casa tenía nuevos inquilinos, saludó a la familia y se marchó. La familia encontró la situación absurda y divertida, y han reído de ella muchas veces desde entonces. El incidente ocurrió en una casa de campo en Finlandia, y la familia lo cuenta como una anécdota surrealista de sus vacaciones.