Un yate de lujo llamado Dolce Vento, valorado en 940.000 dólares, se hundió a los 15 minutos de zarpar en su primer viaje frente a la costa turca. La embarcación, de 26 metros de eslora, comenzó a escorarse y se hundió lentamente en aguas del distrito de Eregli, en la provincia de Zonguldak. A bordo viajaban el propietario, el capitán y dos miembros de la tripulación, quienes lograron alcanzar la orilla por sus propios medios y resultaron ilesos. El siniestro se produjo a apenas 200 metros de la costa. Los equipos de emergencia del puerto establecieron un perímetro de seguridad y desplegaron unidades de rescate para preparar los trabajos de recuperación del casco. La causa del hundimiento no se ha determinado, pero expertos apuntan que problemas de estabilidad pueden provocar escoras y hundimientos. El Dolce Vento había sido construido en apenas cinco meses antes de ser trasladado desde Estambul para su entrega definitiva.