Bruce Campbell, un ingeniero eléctrico jubilado, compró un Boeing 727 en 1999 por 100.000 dólares y lo convirtió en su hogar en un bosque cerca de Portland, Oregón. El avión fue desmontado y transportado en camión hasta su finca, donde fue reensamblado y ahora cuenta con un espacio habitable con objetos cotidianos. Campbell ha mantenido parte del diseño original, incluyendo la cabina de mando, y recibe visitantes para mostrar su singular vivienda.