Pablo Barba es un pueblo pesquero en la isla de La Graciosa, accesible solo por ferry desde Órzola, Lanzarote, y luego en 4x4 o bicicleta. Con solo 2 habitantes, es un destino vacacional para desconectar, sin supermercados ni tiendas. El pueblo conserva su estructura original desde principios del siglo XX, gracias a una fábrica de salazón de pescado que se cerró. El acceso cuesta 15 euros ida y vuelta.