Un niño de 7 años llamado Mattis participó en un concurso organizado por la sociedad de carnaval Venezia Oberhausen en la ciudad alemana de Renania del Norte-Westfalia. En el concurso, los niños diseñaban postales personalizadas y las enviaban atadas a globos de helio. El globo de Mattis recorrió más de 300 kilómetros y terminó enganchado en la ventana del tercer piso de la Policía Federal de Hamburgo. Los agentes descubrieron una tarjeta pintada con colores vivos y decidieron responder a Mattis por correo tradicional. La postal llegó intacta y legible, lo que permitió a los agentes rastrear su origen gracias a un sello impreso del club de carnaval. La sociedad Venezia Oberhausen expresó su emoción por el suceso y aseguró que seguirá de cerca cómo se desarrolla todo. El concurso sigue en marcha y aún no se sabe si Mattis será el ganador, ya que se lleva la victoria el globo que más lejos llegue.