En el desierto del Sinaí, Egipto, se encuentra el oasis más grande del mundo, una laguna artificial de 740 metros de longitud que abarca el equivalente a 24 campos de fútbol. Este proyecto, desarrollado por Crystal Lagoons, combina sostenibilidad, tecnología de punta y una estética sin igual. La laguna se alimenta de acuíferos salinos subterráneos y se completa en apenas 22 días gracias a un sistema de bombeo de alta eficiencia. El complejo Citystars Sharm El Sheikh, donde se encuentra la laguna, es una ciudad diseñada desde cero con una visión integral, que contempla 750 hectáreas de urbanización, más de una docena de lagunas, 30.000 unidades residenciales, hoteles de cinco estrellas, marinas, centros comerciales, museos, academias deportivas y espectáculos multimedia. La inversión total supera los 4.900 millones de euros. La laguna fue reconocida por el Récord Guinness en 2015 como la laguna cristalina más grande del mundo.