María Eugenia compartió en su cuenta de Twitter que sus hijas, de 10 y 15 años, habían preparado un postre de oreos siguiendo una receta de internet. La receta llevaba 350 gramos de queso crema, pero al día siguiente, la madre descubrió que habían comprado margarina en su lugar. La noticia ha generado más de 3,8 millones de visualizaciones y 80.000 'me gustas'. La historia ha inspirado a otros padres a compartir sus propias experiencias similares, como un hijo que hizo un postre con bicarbonato en lugar de harina de trigo o una hija que se lavó los dientes con gel para contracturas. La comunidad de Twitter ha encontrado la historia muy divertida y ha compartido sus propias historias de errores culinarios.