Los Labubu, peluches de ojos saltones y sonrisa aviesa, han sido relacionados con Pazuzu, un diablo de Mesopotamia, en una teoría de la conspiración que ha generado una gran cantidad de contenido en redes sociales. La teoría asegura que el antiguo diablo mesopotámico ha servido de inspiración a los Labubu. Un ejemplo claro es el vídeo subido por la cuenta @ConservativeOG, con cerca de 300.000 seguidores en X, en el que se puede ver a un hombre quemando un Labubu con un lanzallamas. La campaña de crowdfunding para comprar y destruir peluches ha reunido solo 25 dólares de los 150.000 dólares objetivo. El creador de los Labubu, Kasing Lung, ha confirmado que su inspiración proviene de los cuentos de hadas del norte de Europa y Escandinavia, y no de la mitología mesopotámica. La empresa que vende los peluches, Pop Mart, también confirma que los Labubu se plantean como criaturas inofensivas. A pesar de la representación de Pazuzu en la cultura popular moderna, algunas fuentes deslizan que en su época era considerado una criatura protectora que servía para ahuyentar a otros diablos de los hogares. La teoría de la conspiración ha sido cubierta por medios como Live Science, NDTV, HuffPost, Times of India y South China Morning Post.