En 1907, Paul Graetz, un oficial alemán, emprendió un viaje en un coche 4x4 modificado por Süddeutsche Automobil-Fabrik Gaggenau para atravesar África de costa a costa, desde Dar-es-Salam en Tanzania hasta Swakopmund en Namibia, un total de 10.000 kilómetros. El coche tenía un chasis elevado, un motor de cuatro cilindros y 35 CV, dos tanques de gasolina y ruedas de madera. Después de 630 días y numerosos problemas, Graetz logró completar el viaje el 1 de mayo de 1909. La hazaña fue seguida por la prensa y se consideró un ejemplo de los avances industriales. Graetz también realizó una segunda expedición en 1911 para recorrer el río Bangweulusee en una lancha motora. Las imágenes de esta expedición se consideraron perdidas hasta que fueron encontradas en 2007 en el sótano de la casa de Graetz.